martes, 30 de septiembre de 2008

11. YO SOBREVIVÍ AL RAMADÁN

Aún resuenan los rezos desde las mezquitas, que se pierden por las callejuelas del zoco como el ruido de los truenos al disiparse la tormenta. Una agradable brisa nos envuelve y nos sugiere que este país también es capaz mostrarnos su cara amable.

Los comercios hace horas que están cerrados. Las últimas cafeterías abiertas apagan sus luces y nosotros, cómo cada noche, nos convertimos por un rato en dueños de una preciosa terraza del souq wakif. Cada uno conectado con los suyos. Estamos en Doha, pero también estamos en Valencia, en Coimbra, en Madrid, en Bilbao…

El Ramadán ha pasado. Ya no hay penitencia ni ayuno. Es el momento de festejar para la comunidad musulmana, que celebra el Eid, sus días “navideños” de regalos y reuniones familiares. ¿Nuestro regalo? Lois se ha comprado un coche, una vieja chatarrilla estupenda que nos hace más libres. Se avecinan buenos tiempos, así es como quiero verlo.

Damos un paseo motorizado mientras el sol se asoma entre los rascacielos para iluminar la bahía. La temperatura es estupenda. Hay gente a lo largo de la Corniche, sentada apaciblemente en la hierba, disfrutando del momento. Aunque a veces no lo parezca, aunque eche de menos lo que he dejado atrás y, más aún, lo que todavía no conozco, yo también disfruto el momento.

Suena ‘Feeling Good’ versioneada por Muse.

(Si pasáis por aquí, y os gusta, dejadme un recado.
En la distancia, noticias vuestras no tienen precio.)

lunes, 15 de septiembre de 2008

10. RAMADAN KAREEM


And so it is… life goes easy on me… most of the time…

Y así es… mi vida transcurre tranquila… la mayor parte del tiempo… Me permito tomar prestadas las palabras del señor Rice para acercarme de nuevo a vosotros. Él lo expresa perfectamente y, sin duda, con una voz mucho más bonita.

En este país el ocio tal y como yo lo conozco está muy restringido, más aún en estos días de espiritualidad e introspección: estamos en Ramadán. La navidad de los musulmanes si queréis decirlo así. Seguro que hay quien me corregirá en esta afirmación, pero a las luces que decoran las tiendas me remito. No entraré en comparaciones religiosas, no es un campo que ocupe mucho tiempo en mi vida (incluso podéis tachar el “mucho”). Este mes los musulmanes no comen, beben ni fuman mientras alumbra el sol. Por lo que he oído, lo importante no es esta abstinencia diurna, sino esforzarse en la oración, la reflexión y el buen comportamiento con los demás. No me parece mal, pero para alguien laico hasta las uñas de los pies son esas cosas materiales las que se hacen notar en esta situación. No es que yo esté obligado a cumplir estas tradiciones, sólo faltaría eso. En mi casa o en privado hago lo que quiero con mi pelo… Pero al parecer, no está bien visto que bebamos o comamos en público. No pasa nada grave por hacerlo, pero la gente de fuera tiende a ser respetuosa al máximo con los de aquí, casi temerosa. Durante una calurosa tarde de trabajo al sol me he aventurado a beber agua en la calle, ojo, sin buscar ofensa ni poner a prueba a nadie, sólo por sentido común y de supervivencia.

Lo cierto es que, aunque no estemos obligados a cumplir, nos quedan pocas opciones. Como aquí se siguen las leyes islámicas, no encontrarás una sola cafetería o restaurante abierto en Doha antes de las 7 de la tarde. La mayoría de los establecimientos hacen horarios especiales. El Carrefour y las tiendas en general sí que abren de día, pero ningún sitio donde llevarte siquiera un vaso de agua a la garganta.

El sol se empeña en despertarse muy temprano. Visto que no hay nada que pueda hacer al respecto y con la poca oferta bajo estas circunstancias, cambio mi horario y aprovecho la nocturnidad para escaparme al zoco o hacer el tour de las cafeterías. El trabajo de momento es muy esporádico. Retransmisiones de partidos de fútbol cada 5 o 6 días. Está muy bien esto de tener tiempo libre, lo sé. Pero también lo estaría tener algo que hacer para llenar ese tiempo. El día es muy largo cuando no tienes planes. Ya me he puesto al día en casi todas las series de mi disco duro, así que espero impaciente noticias del emule.

Suena ‘The Blower´s Daughter’ de Damien Rice.

(Ramadan Kareem significa Feliz Ramadán. ¡Ramadan Kareem a todos!
I can´t take my mind off you… No os puedo quitar de mi cabeza…)