jueves, 10 de julio de 2008

04. EL ZOCO


Sigue la vida tranquila, lenta y apacible. Aburrida. Me cuesta acostumbrarme a estas vacaciones inesperadas, pero no tendré más remedio que habituarme a ellas pues no creo que trabaje nada hasta agosto. Nuestra misión aquí este verano es la de un equipo de guardia por si surge un campeonato de billar o unas carreras de camellos que retransmitir. Os aseguro que esto último no es un chiste.

En unas vacaciones con fecha de caducidad no pararía un momento para verlo todo, aquí sin embargo, sé que el tiempo no será un problema para visitar y conocer cada resquicio de este oasis. Así y todo, ya tocaba ejercer de guiri. Mis camaradas aquí, Javi y Luís, también tenían hoy ganas de airearse. Nos hemos calzado las gafas de sol y nos hemos subido al coche dirección a la bahía. Por cierto, llevo cuatro días pensando que el mar me quedaba al lado equivocado, si en un ataque de locura hubiera corrido en su busca, me habría encontrado pronto en mitad del desierto. En fin. Aparcamos junto al mar y frente a nosotros una auténtica estampa neoyorkina con el skyline de rascacielos posando para nosotros. Paseo y fotos. Vamos al Zoco.

El Zoco de Doha es una construcción reciente, menos de diez años, pero está diseñado para parecer un zoco tradicional con callejuelas y tenderetes. Sinceramente he de decir que es bonito y agradable pero en ningún momento se atisba el mágico caos de otros mercados árabes con auténtica tradición. Para que os hagáis una idea, si hubiera un zoco en Port Aventura, sería igual que este. Aún así, intuyo que muchas de mis horas las pasaré allí comiendo cuscús, tomando té y paseando por tiendas de artesanía impregnadas del embriagador aroma de las especias. Hoy tampoco había una muchedumbre por este laberinto de tiendas y cafés. Esperaré a ver qué impresión me causa un jueves o viernes en su apogeo. Una curiosidad: aquí el festivo no es el domingo, sino el viernes.

Suena ‘Lucy In The Sky With Diamonds’ de The Beatles.

(El polvo del desierto te permite mirar al sol sin que te deslumbre como en España…
Me gusta que me deslumbren.)