Mi intención es simplemente ilustraros lo que ven aquí mis ojos, pe
ro si le contáis a cualquier amigo algo de lo que he escrito, para él no dejará de ser algo ocurrido a un ADUA (Amigo De Un Amigo).Esta terminología no me la acabo de inventar, pero no es de lo que quiero hablar. Sólo quiero dejar claro que puedo estar transmitiéndoos una leyenda urbana sin saberlo, ya que mucho de lo que voy conociendo de la ciudad y sus costumbres me lo van contando otras personas aquí.
La protagonista de esta leyenda a la que doy crédito es la Torre Aspire, que podéis ver en la foto. Hasta el momento, el edificio más alto de Doha, fue construida para albergar los Asian Games en 2006. Se levanta majestuosa en el polvoriento skyline de la ciudad, y en su interior encontramos canchas deportivas, piscina, hotel y toda clase de lujos. Su forma de pebetero no es casual, ya que la llama olímpica asiática coronaba el edificio durante los juegos.
Según dicen, se obligó a que remodelaran el proyecto durante su construcción para que las zonas destinadas al príncipe o al emir fueran más grandes. Así se hizo. Una vez introducidos los cambios, las medidas de las pistas deportivas eran inferiores a los mínimos permitidos, lo que impedía que se llevaran a cabo allí las competiciones. ¿Solución? Construir un estadio justo al lado para competir, y quedarse con una preciosa y carísima vela de 318 metros de altura.
Esto es un gran reflejo de lo que parece ser algo habitual en Qatar. Aseguran que los enormes rascacielos del centro financiero de la ciudad están en gran parte vacíos. Sólo se me ocurre un adjetivo que califique esto: ostentoso. Parece que se intenta dar al exterior una imagen de modernidad y abundancia sin tener en cuenta el desarrollo natural de las civilizaciones. Se construyen edificios que no se necesitan y a los que después no se les da uso alguno. Pero nada importa si sobra el dinero. Y aquí sobra.
No pretendo ser crítico ya que no tengo confirmación alguna de que estas leyendas sean ciertas. Sólo me parecía una historia muy curiosa y, curiosamente, no me sorprendería que fuera cierta.
Suena ‘Mentiroso, Mentiroso’ de Iván Ferreiro.
(Los días pasan despacio estando lejos.
Sólo espero que los vuestros pasen rápido para que no os dé tiempo a olvidarme.)